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HAMONO CLUB Cuchillería japonesa · Guías independientes
Cultura · 24 de mayo de 2026 · 5 min de lectura

El togishi: el artesano que decide cómo corta tu cuchillo

Togishi afilando un cuchillo japonés sobre piedra giratoria en taller tradicional japonés

Cuando un cuchillo japonés llega a tus manos por primera vez, el filo que tiene no es el filo que puso el herrero, porque entre la forja y el embalaje hay alguien cuyo trabajo define cómo va a cortar esa hoja durante toda su vida útil, y ese alguien es el togishi, el afilador de oficio en la tradición japonesa.

Un oficio que no aparece en la caja

El togishi no fabrica cuchillos ni elige el acero, sino que recibe la hoja ya formada por el kajiya, el forjador, y la trabaja en su propio taller con sus propias piedras hasta que el filo es lo que debe ser. En el sistema gremial de ciudades como Sakai, esto significa que un solo cuchillo pasa por manos distintas antes de llegar al mercado, y que el togishi dedica décadas a perfeccionar únicamente esa parte del proceso, lo que produce una calidad de filo que el artesano generalista no puede alcanzar aunque lo intente.

Es un trabajo invisible para el comprador, pero es el que más pesa en el resultado.

El honbazuke: el primer filo que nadie menciona

El honbazuke es el proceso de afilado inicial que recibe un cuchillo japonés antes de salir de fábrica. El togishi lo realiza con una rueda de arenisca natural giratoria, a un ángulo fijo que el fabricante establece para cada modelo, 15 grados para un Gyuto de doble bisel estándar y 10 grados para un Yanagiba de bisel único, y ese ángulo no es orientativo sino la geometría de filo para la que ese cuchillo fue diseñado, la que hay que respetar en cada afilado posterior.

El honbazuke puede llevar varias horas en un cuchillo de gama alta porque no es una pasada rápida, sino un trabajo de tallado progresivo que elimina las irregularidades del forjado y construye una geometría de corte precisa desde cero. La mayoría de las fichas técnicas no lo mencionan, pero es lo primero que un cocinero experimentado comprueba cuando coge un cuchillo por primera vez.

Por qué ese filo importa tanto

Un cuchillo que llega con mal honbazuke nunca va a rendir como debería, independientemente de la calidad del acero, porque el VG-10 de Takefu Special Steel o el Aogami producido por Hitachi Metals son materiales excelentes pero el material no compensa una geometría de filo mal construida. Lo que el togishi hace o deja de hacer en ese primer afilado marca el punto de partida, y aunque es reversible con trabajo, recuperar el ángulo correcto exige saber exactamente qué restablecer y tener las herramientas adecuadas para hacerlo.

Aproximarse al togishi desde la cocina doméstica

Un afilador profesional de Sakai trabaja con ruedas de piedra natural que llevan décadas en su taller, lo que no es reproducible en casa, pero el ángulo sí lo es, y el ángulo es lo que más importa. Las piedras de afilar japonesas de cerámica de alta densidad permiten mantener el filo del honbazuke con una precisión que era impensable fuera de un taller profesional hace veinte años, y aunque el resultado no es lo mismo, es suficiente para que un cuchillo siga cortando como el primer día durante años.

Shapton Kuromaku 1000
Shapton Kuromaku 1000
Grano 1000 (mantenimiento) · Cerámica Splash&Go · Sin remojo previo · Corte rápido y duradero
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La Shapton Kuromaku 1000 es la piedra de mantenimiento de referencia para cuchillos japoneses en el tramo doméstico, con cerámica sin remojo y una superficie que establece el filo antes y con más uniformidad que las piedras de óxido de aluminio del mismo rango de precio. El grano 1000 es el que más se acerca al trabajo de mantenimiento que el togishi realizaría en una revisión de filo, no al honbazuke inicial que trabaja desde granos más gruesos, sino al afilado de mantenimiento para restablecer la geometría una vez que el cuchillo ya está en uso.

Naniwa Chosera 5000
Naniwa Chosera 5000
Grano 5000 (acabado) · Cerámica alta densidad · Base incluida · Para aceros japoneses duros
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El grano 5000 es donde el filo empieza a parecerse de verdad al resultado del honbazuke, más suave, más limpio, con esa sensación de que el cuchillo baja solo, y la Naniwa Chosera es la piedra de acabado más recomendada para aceros japoneses duros como el VG-10, el SG2 o el Aogami porque la cerámica de alta densidad de Naniwa trabaja con una consistencia que las piedras de óxido de aluminio no pueden igualar en este grano.

Lo que el togishi sabe y la ficha técnica no cuenta

Hay una razón por la que los cuchilleros japoneses de alta gama tienen togishi propios o trabajan con los mismos afiladores desde hace décadas, y es que el filo no es un detalle de acabado sino el resultado final de todo el proceso. La próxima vez que un cuchillo japonés te sorprenda por cómo corta desde el primer día, ya sabes a quién atribuírselo.