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Cuchillos Miyabi forjados en Seki, Gifu

Cuchillos Miyabi: qué significa cada serie y cuál comprar

Forjados en Seki por la división japonesa de Zwilling. El número de la serie dice qué acero llevas en la mano.

Resumen rápido

En Miyabi el número de la serie es la información: sube el acero y sube la dureza, y con ella el tiempo que el filo aguanta entre afilados. La 4000FC entra con acero monocapa; la 5000FCD añade las 48 capas de damasco; la 6000MCT salta al acero pulvimetalúrgico y a 63 HRC. Fuera de esa escala quedan un chef de SG2 martillado y la tabla de hinoki. Y si no quieres leer la escala entera, cuál compensa según cómo cocinas.

Qué es Miyabi y qué significa el número de la serie

Miyabi es la marca con la que Zwilling fabrica en Japón. Las piezas salen de Seki, la ciudad de Gifu donde se forjan espadas desde el periodo Kamakura, cuando un herrero llegado de Yamato encontró allí la arcilla, el carbón de pino y el agua que necesitaba; en el periodo Muromachi ya trabajaban unos trescientos, y hoy la ciudad concentra buena parte de la cuchillería japonesa de cocina. De esa misma planta salen los dos procesos que definen a la marca: el temple Friodur, que tras el enfriado rápido pasa la hoja por nitrógeno líquido para terminar de convertir el acero en martensita, y el afilado honbazuke, hecho a mano en tres pasos, dos de muela y uno de pulido con cuero, que deja el filo entre 9,5 y 12 grados por lado.

Lo que conviene entender antes de mirar tarjetas es que el número no es un código de catálogo: es la escala. Cada salto cambia el acero de la hoja, y el acero decide cuánto aguanta el filo antes del siguiente repaso de piedra. Un 4000FC y un 6000MCT cortan los dos muy bien recién afilados; la diferencia aparece al mes de uso diario, y por eso la escala se explica mejor con la mano en la tabla que con una tabla de especificaciones.

Serie 4000FC · la entrada al catálogo

La 4000FC monta acero FC61 en monocapa, templado con el proceso Friodur hasta 61 HRC, y con mango de pakka de estilo occidental. Es la serie que da el corte japonés con un mantenimiento de lo más corriente: se afila con una piedra de agua de grano 1000 como cualquier inoxidable, y el filo se recupera rápido. Dentro de esta gama conviven la denominación KOH y la 4000FC a secas, que es la misma construcción con distinto acabado de mango.

Serie 5000FCD · el mismo núcleo bajo 48 capas

La 5000FCD conserva el núcleo FC61 a 61 HRC y lo envuelve en 48 capas de damasco. El dibujo se ve, pero lo que cambia en la tabla es otra cosa: el laminado protege el núcleo y reparte mejor la tensión de la hoja, de modo que el filo encaja mejor los cortes largos sobre pieza dura. Aquí entra también la denominación Kaizen II, que es como se llama esta construcción en parte del catálogo, y las hojas de corte largo para lonchear.

Serie 6000MCT · acero en polvo y 63 HRC

La 6000MCT es donde cambia el acero de verdad. Monta SG2, un acero pulvimetalúrgico de grano muy fino que se fabrica prensando polvo metálico en lugar de fundir un lingote, y eso permite subir a 63 HRC manteniendo el filo estable. En la práctica son dos grados de dureza por encima de las otras dos series, que se traducen en bastantes más semanas entre afilados si cortas a diario. El mango de micarta con triple remache acompaña esa intención de uso continuado.

Fuera de la escala numérica

Dos piezas del catálogo no entran en la progresión de series y merecen mirarse aparte: una hoja de acero en polvo con acabado martillado, donde los huecos del tsuchime despegan la lámina de verdura en vez de dejarla pegada al acero, y una tabla de hinoki, el ciprés japonés cuyas fibras ceden al paso del filo en lugar de resistirlo.

Cuál compensa según cómo cocinas

La escala numérica ordena el catálogo, pero no decide por ti. Lo que decide es cuánto cortas y qué te apetece hacer con el mantenimiento.

Para una cocina de casa, donde el cuchillo sale unas cuantas veces por semana, la 4000FC cubre el trabajo con holgura y deja el afilado en un gesto sencillo de piedra. Si cortas a diario y te importa espaciar ese gesto, el salto a la 6000MCT se nota justo ahí: el SG2 a 63 HRC aguanta bastante más entre repasos, con algo más de tiento al afilar, porque un acero más duro admite menos improvisación en el ángulo. La 5000FCD queda en medio, y su argumento es el damasco sobre el mismo núcleo de la entrada.

El formato pesa tanto como la serie. El gyuto resuelve el trabajo general con recorrido largo; el santoku hace lo mismo en menos longitud y va mejor en tabla pequeña; el nakiri baja de plano sobre la verdura; y para lonchear pieza larga está el sujihiki. Si tienes clara la tarea antes que la gama, el catálogo se lee solo.

Cómo cuidar un Miyabi

Los aceros de la marca son inoxidables, así que te ahorras el secado inmediato de un carbono, aunque conviene no confiarse con las series más duras. Lavado a mano y secado después de usarlo, nunca al lavavajillas: el detergente industrial y el calor pican el filo y castigan el mango. Sobre la tabla, madera o polipropileno, que es lo que compara la guía de tablas de corte; el cristal y el bambú compactado astillan un filo de 61 o 63 HRC en pocas semanas.

Para el filo, una piedra de agua de grano 1000 cubre el mantenimiento doméstico y un acabado de 3000 o 6000 deja el corte fino en las series más duras, que es donde se aprecia. Si te apetece cogerle el punto al gesto, en la guía de afilado con piedra al agua lo contamos paso a paso. Lo que no encaja aquí es la chaira de acero estriado, pensada para cuchillos europeos más blandos.

Miyabi frente a otras marcas japonesas

Si estás comparando antes de decidir, la guía de marcas de cuchillos japoneses pone a Miyabi al lado de KAI, Global, Tojiro, Yoshihiro y Kyocera con el acero y el origen de cada una. Para el duelo concreto de gama media-alta, la comparativa Shun, Miyabi o Tojiro las mide cara a cara. Y si quieres ver el otro catálogo forjado en Seki, está el escaparate de KAI.