El taco de ranuras es la forma clásica de guardar cuchillos, y este añade un detalle que muy pocos ofrecen: se desmonta.
Se abre para limpiarlo por dentro
Poder abrir la estructura significa que las plazas quedan accesibles para ventilarlas, secarlas y limpiarlas a fondo, un mantenimiento que en la mayoría de tacos sencillamente no se puede hacer. En un accesorio que va a durar años y que guarda cuchillos buenos, ese acceso al interior vale tanto como el acabado.
Ocho plazas, y cómo repartirlas
Ocho huecos dan para el juego completo de una cocina bien equipada: dos cuchillos grandes, un santoku o nakiri, un panero, un par de medianos y las piezas pequeñas. Aunque en la práctica entra lo que cada uno tenga: cualquier cuchillo cuya hoja quepa en la ranura tiene su sitio.
Si se puede elegir, conviene repartir por tamaño: las hojas anchas en las plazas grandes se deslizan sin rozar los cantos.
Nogal macizo, no chapado
El cuerpo es de nogal macizo, madera dura y de poro cerrado que absorbe poca humedad y resiste bien el uso diario. Frente a los bloques de acacia o bambú del rango medio, el nogal aporta densidad, y esa densidad es la que impide que el taco se mueva al sacar un cuchillo con prisa.
El gesto que alarga el filo
Un truco de uso que vale para cualquier taco: introducir la hoja recta, apoyando el lomo y no el filo contra la madera. Con ese gesto el corte entra y sale sin tocar nada y el cuchillo se conserva como el primer día. Quien prefiera guardar las hojas a la vista tiene la alternativa magnética en el Stonehenge, el otro formato que monta KAI.
Para quién tiene sentido
Para tener los cuchillos ordenados en un solo sitio y a mano, tanto si son ocho como si el juego aún está creciendo y las plazas se van llenando con los años. También para quien valora el mueble en sí: un nogal macizo bien hecho aguanta décadas y se nota en la encimera. Si el juego es de tres o cuatro piezas, el Stonehenge magnético pequeño ocupa mucho menos y además deja el filo sin roce, aunque cambia el taco cerrado por un soporte al aire.
Mantenimiento
Por fuera basta un trapo apenas húmedo, y nunca sumergirlo ni acercarlo al lavavajillas. La ventaja de este modelo está en poder abrirlo: hazlo cada pocos meses para ventilar y secar el interior de las plazas, que es donde se acumula lo que no se ve. Conviene darle al nogal una mano de aceite mineral una o dos veces al año. Y una advertencia que vale más que todo lo anterior: un cuchillo que entra mojado deja esa humedad dentro de la ranura, donde no se seca sola.
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Especificaciones técnicas
| Marca | KAI |
| Línea | Shun |
| Tipo | Bloque |
| Construcción | Nogal macizo, ocho plazas, estructura desmontable |
| Fabricado en | Japón |
| ASIN | B01CMMYMJI |



